| +info | https://www.altimetrias.net/aspbk/verPerfilusu.asp?id=2165 |
| Relive | https://www.relive.com/view/vNOPDDQ5oYO |
Nos situamos en la provincia de Teruel, junto al puente sobre el río Linares y a poco más de un kilómetro de Linares de Mora, para afrontar la vertiente hacia Nogueruelas, también conocida como San Bernabé. Al sentido opuesto nacen los puertos de Linares y Valdelinares, lo que convierte la zona en un cruce perfecto para encadenar ascensiones con tráfico muy escaso y un asfalto excelente, recientemente reasfaltado.
La subida presenta un “curveo” agradable y constante, sin tornarse nunca excesiva. Hablamos de un puerto cómodo, de tercera categoría, con una media en torno al 4% y puntas cercanas al 9% que animan a gestionar el ritmo. Conviene no confiarse: estos puertos llevaderos pueden ser traicioneros si nos cebamos de inicio; mejor guardar un punto para el final.
El desarrollo de la ascensión es muy claro: rodamos varios kilómetros regulares hasta alcanzar un primer collado hacia el kilómetro 6; a continuación aparece una breve bajada que permite recuperar algo, y encaramos un tramo final más exigente, con alrededor de un kilómetro cercano al 7%. Antes de coronar hay un falso alto que invita a pensar que ya está hecho, pero aún restan unos metros de subida hasta el verdadero punto de paso, en torno a los 1.550 m.
El entorno es uno de los grandes atractivos. A la izquierda se abren vistas amplias de la Sierra de Gúdar, con laderas cortadas, praderas en las que no es raro ver ganado y un paisaje muy abierto que invita a disfrutar sin prisas. Se anima a quienes buscan rodar en tranquilidad a descubrir Teruel en bici: Valdelinares, Javalambre o la Ruta del Silencio completan un mosaico cicloturista de primer nivel.
La cima tiene su encanto: aunque esta vertiente no está señalizada como tal, aparece un cartel de puerto junto a la carretera y, muy cerca, un monumento sobre un resalte rocoso que da carácter al lugar. Es un rincón fotogénico; mejor elegir bien el momento para detenerse, porque aunque el tráfico es mínimo, la foto sale más tranquila sin coches de por medio.
En lo climatológico, conviene escoger época. El invierno puede traer frío intenso y nieve a esta altitud, mientras que en verano el sol pega con fuerza; una brisa de cara puede ser más aliada que enemiga, mitigando la sensación de calor. Agua suficiente, crema solar y desarrollo cómodo son buenas ideas para disfrutar la jornada.
En la carretera encontraremos carteles que recuerdan a los motoristas la prudencia en curva: el asfalto fino agarra muy bien pedaleando, pero no perdona tumbadas optimistas. Para quienes gusten de explorar, a mitad de subida aparece el desvío hacia Castelvispal; continuar hacia Puertomingalvo exige unos 5 km de pista en buen estado que es factible con bici de carretera y algo de cuidado, y la otra vertiente desde Rubielos de Mora ofrece una alternativa el doble de larga para quienes busquen sumar kilómetros.
En conjunto, una ascensión ideal para cicloturismo: asfalto nuevo, tráfico mínimo, paisaje amplio y un diseño que permite disfrutar a ritmo constante. Se anima a subirla y a enlazarla con los puertos vecinos para una ruta completa por uno de los rincones más bonitos y, a la vez, más tranquilos de Teruel.

Conquista del Passo delle Erbe en bici: ¡Objetivo logrado!

Parece un tramo duro subiendo el Puerto de Sierra de Malacara en Siete Aguas