| CIMA | LIU06 |
| Relive | https://www.relive.cc/view/vMv8JDdjnN6 |
| +info | https://www.retocima.es/lug06.htm |
Nos hemos desplazado hasta las inmediaciones del río Loro, en la provincia de Lugo, para descubrir el Alto da Pedra, también conocido como Pedrafita. Esta ascensión, que forma parte del reto Cima, nos ha permitido disfrutar de un entorno natural privilegiado, donde la espesa arboleda y las constantes sombras han sido nuestras mejores aliadas para combatir el calor durante el ascenso.
La subida comienza con un inicio algo exigente que nos obliga a concentrarnos desde los primeros metros. Tras este primer esfuerzo, el puerto ofrece un trazado con ciertos desniveles variables y zonas de sube y baja que permiten recuperar el aliento. Un aspecto muy positivo que hemos podido observar es el estado del asfalto; aunque hemos detectado algunas marcas de obras, la calidad de la carretera es buena y la bicicleta rueda con fluidez, lo que garantiza una experiencia agradable para quienes decidan afrontar este desafío.
A medida que avanzamos, la experiencia se vuelve más inmersiva. El sonido del agua del río Loro acompaña nuestro pedaleo, creando una atmósfera de tranquilidad que se intensifica al entrar en los tramos cubiertos por la vegetación. Es una sensación de estar envueltos por la naturaleza, casi como si el entorno te abrazara durante la subida. Al pasar por la población de Seoane do Courel, el puerto nos presenta un desvío necesario para continuar con la ruta hacia la cima.
El tramo final es, sin duda, el momento de mayor exigencia. La altimetría nos advierte de un kilómetro decisivo con rampas que rondan el nueve por ciento, lo que requiere un esfuerzo extra justo cuando el cansancio empieza a acumularse. Sin embargo, alcanzar la cumbre a 1143 metros de altitud compensa con creces el esfuerzo realizado.
Consideramos que el Alto da Pedra es un puerto ideal para combinar con otras ascensos, ya que desde Seoane do Courel parten varios puertos del reto Cima, lo que permite organizar rutas de gran valor paisajístico. Más allá de los tiempos o el ritmo, lo que realmente define esta ascensión es la oportunidad de disfrutar de un puerto de segunda categoría que, aunque menos conocido por el ciclismo profesional, ofrece una belleza y un entorno excepcionales.

Un buen descanso para que se cargue la bicicleta eléctrica

Esta herradura eterna de Piau Engaly nos recuerda que la cima aún queda lejos